Características de la Predicación de Pablo
Porque nuestra exhortación no procedió de error ni de impureza, ni fue por engaño, sino que según fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase el evangelio, así hablamos; no como para agradar a los hombres, sino a Dios, que prueba nuestros corazones.Porque nunca usamos de palabras lisonjeras, como sabéis, ni encubrimos avaricia; Dios es testigo; ni buscamos gloria de los hombres; ni de vosotros, ni de otros, aunque podíamos seros carga como apóstoles de Cristo.Antes fuimos tiernos entre vosotros, como la nodriza que cuida con ternura a sus propios hijos. (1Ts. 2:1-7)
En los versos que vamos a estar estudiando, encontramos una defensa de Pablo de su predicación y comportamiento hacia los hermanos tesalonicenses. El apóstol menciona que la visita hacia ellos no resultó vana, ya que a pesar de los padecimientos y oposiciones, la palabra de Dios se predicó con denuedo (Ver. 1-2). Esta es una actitud que todo hijo de Dios debería tener, que a pesar de las circunstancias podamos ministrar correctamente la palabra de Dios. Ahora bien, observemos algunas características de la predicación y exhortación de parte del apóstol Pablo hacia los hermanos:
1.- No hubo motivos pecaminosos al compartir el evangelio: Es triste, pero muchas personas predican o prestan algún servicio a la iglesia, buscando algún provecho personal impuro. La palabra de Dios muestra que existen hombres que enseñan distorsionando las Escrituras por ganancia deshonesta, hablando vanidades y engañando a las personas, procurando gloria personal y riqueza económica (Ti. 1:11, 2 P. 2:14).
Existe algo que debemos hacer con tales predicadores: "EVÍTARLOS" (2 Ti. 3:5), no te quedes a escuchar, aquí no aplica el "examinarlo todo y retened lo bueno", lo que necesitamos es "abstenernos de toda especie del mal". Hasta un reloj descompuesto puede tener razón dos veces al día, pero no por eso es funcional. Así los falsos profetas que predican por un beneficio personal, pueden aparentar piedad y hasta decir cosas que pueden llegar a ser correctas pero no por ello debemos escucharles. La biblia es muy clara con relación a ello.
A diferencia de estas personas, el apóstol Pablo les llevó la palabra de Dios, exhortándoles no con motivaciones pecaminosas, engañosas o con la finalidad de agradarles, hablándoles aduladoramente, sino enseñándoles el evangelio de Dios y acercándose a ellos con ternura y amor como lo haría un padre con sus hijos.
"Las pruebas de la sinceridad del apóstol era que él evitaba el halago y la codicia. Evitaba la ambición y la vanagloria". (Matthew Henry)
2.- Reconocía que Dios conoce las motivaciones del corazón: No podemos engañar a Dios, Él conoce todo intento de nuestros pensamientos, por ello el rey David le aconsejo a Salomón reconocer y servir al Señor con corazón perfecto y con ánimo voluntario (1 Cr. 28:9), asimismo en el Salmo 139 reconoce que Jehová examina y conoce cada paso que damos, no hay lugar donde no se encuentre la presencia de Dios.
El apóstol Pablo también reconocía esto, por ello mencionó que no hablaba para agradar a los hombres, sino a Dios, que prueba nuestros corazones (1 Ts. 2:4). De igual manera, debemos estar conscientes de la presencia de Dios y vivir con ello en mente y buscar servir a Dios con un corazón puro.
3.- A quien buscaba agradar era a Dios: La última característica de la predicación de Pablo que vamos a ver es que en su ministerio buscaba agradar a Dios y no a los hombres. Los predicadores que buscan la gloria de los hombres se preocupan por no incomodar a su audiencia o distorsionan la verdad con la finalidad de ganar más público para sus fines pecaminosos. Sin embargo un verdadero siervo de Dios predica la palabra fielmente y su principal propósito es buscar que Dios sea glorificado, cumpliendo el ministerio encomendado.
Pablo instó encarecidamente a Timoteo que predicara la sana doctrina (2 Ti. 4:1-2). Así nosotros debemos de cumplir con ello, teniendo cuidado de querer robar a Dios la gloria que solo a Él le pertenece.
Que el Señor nos ayude a servir y predicar la palabra de una manera fiel y que lo que nos mueva sea buscar solamente que Dios sea glorificado.
