Rut 1

12.06.2020

"Tu pueblo será mi pueblo y tu Dios será mi Dios"

1. La vida en Moab

(Lea en su Biblia: Rut 1:1-4)

Los moabitas tenían dioses falsos, uno de ellos era Quemos, lo adoraban mediante sacrificios de niños en el fuego (Números 21:29). Es a ese pueblo donde Elimelec lleva a su familia (su mujer, y dos hijos) dejando Israel, la tierra prometida.

La situación que se vivía en Israel era adversa, tanto económica como sociopolítica (1:1). El tiempo de los jueces; una época en la que "cada uno hacía lo que bien le parecía" (Jue 21:25) y la hambruna, fueron suficientes motivos para que el padre de familia tomara la decisión errónea de dejar Belén e ir a Moab.

No cabe duda de que era pecado estar en medio de un pueblo idolatra y lejos del tabernáculo (la presencia de Jehová). Pero al parecer la familia se acomodó plácidamente en aquel país, incluso los hijos de Elimelec y Noemí se casarón con mujeres ajenas a su pueblo y en poco tiempo se olvidaron de Dios.

La situación adversa que vivió Elimelec allá en Belén, no es muy diferente a lo que vivimos hoy, pero las circunstancias terrenales no son suficiente pretexto para abandonar los mandamientos de Dios, al contrario, buscar refugio en la tormenta es lo más sabio por hacer y ¿Qué mejor refugio que la obediencia a las Escrituras?

2. La mano de Dios

(Lea en su Biblia: Rut 1:6-22)

Aunque no lo aclara el autor, de manera implícita vemos que las muertes de los tres hombres vienen estrechamente relacionadas con la voluntad de Dios, disciplinando la abyecta desobediencia de las cabezas de familia que de manera deliberada rompieron el pacto que Dios había hecho con Israel.

Esto provoco un profundo dolor en Noemí pero, aunque todo esto parecía un caos, el autor de Rut nos lleva a ver que en ese presunto descontrol, había una mano que controlaba todo. La noticia que hace que Noemí regrese a Israel, llega no solo a Moab sino hasta los campos de Moab (1:6) dejando ver la mano de Dios al llamar a Noemí para que regrese a su país natal. Nótese que es un llamamiento eficaz, al saber la noticia, hizo sus maletas y dejo atrás, casa, terrenos y amistades para regresar a Belén.

Noemí, alienta a sus nueras a que regresen a sus familias (1:8). Después de despedirlas con un besó parece que los "sentimientos" se apoderarón de Orfa y se unió a Rut para decir "Ciertamente nosotras iremos contigo a tu pueblo" (1:10). Pero, es bien sabido que las emociones no mantienen una relación con Dios, sino el llamamiento eficaz de parte de Dios y Orfa declina aquel primer arrebato de seguir a su suegra y dejar sus dioses y regresó a su familia en Moab.

Al final del capítulo, Noemí, regresa a Israel acompañada de Rut (1:19). La moabita, aquella gentil alejada de Dios, que probablemente fue parte de ritos a  Quemos; es ahora ingresada al pueblo escogido, en otras palabras, fue injertada junto con las ramas naturales, a la raíz. 

3. Aplicación

Esta historia es un reflejo de lo que nosotros hemos sido hechos, gentiles como Rut, apartados de Dios, muertos en nuestros delitos y pecados, haciendo la voluntad de nuestra carne y de los pensamientos, por naturaleza hijos de ira (paráfrasis de Efesios 2:1-3) ahora por el amor de Dios somos injertados y hechos participantes de la raíz y de la rica sabia del olivo (paráfrasis de Romanos 11:17-18). 

Gloria a Dios por elegirnos e ingresarnos a ese singular pueblo, de los dos pueblos (judíos y gentiles) ha hecho para Él, un solo pueblo, ya no más somos extranjeros ahora somos conciudadanos, redimidos (comprados) por precio de sangre. 


Peticiones

Iglesia Cristiana Nueva Vida Pagiel, Abril, 2020
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